
Si ya de por sí, la decisión de terminar una relación es difícil, si la pareja tiene hijos en común, la cosa se complica mucho más. Una de las mayores preocupaciones de los padres que se enfrentan a un proceso de separación es de qué manera se lo van a decir a sus hijos. Estas son algunas pautas sencillas a tener en cuenta que ayudarán en la adaptación futura de vuestros hijos a la nueva situación:
- No mentirles. Hay que decirles la verdad, una verdad que ellos puedan entender.
- Comunicarlo sólo cuando sea definitiva la decisión.
- Comunicar la separación es una tarea que deben realizar conjuntamente los dos miembros de la pareja.
- Hay que elegir un momento tranquilo y relajado, sin prisas.
- Es aconsejable ir alternando los turnos de palabra.
- Se deben acordar las expresiones a utilizar. Usar un tono amable, sin un lenguaje corporal que indique desagrado o enfado.
- Recalcar que es una decisión de los adultos y que los niños no tienen nada que ver con esta decisión.
- Dedicar el tiempo necesario para dar la explicaciones, sin entrar demasiado en detalles. responder a todas las preguntas y dudas del niño.
- Hay que dejarles claro que es una situación definitiva, que no hay marcha atrás.
- Es importante que perciban complicidad y compromiso incondicional hacia ellos. La separación de los papas no quiere decir que les dejen de querer. Seguirán siendo lo más importante para ellos.
- Explicarles punto por punto cómo será la nueva situación y los posibles cambios que se introduzcan.
- Aislarlos de los problemas de los adultos. No hay que discutir delante de ellos.
- Nunca hablar mal del otro progenitor delante del niño.
Hay que prestar especial atención a la aparición de alguna de estas conductas. Si aparecen, sería recomendable consultar con un Psicólogo.
- Conductas regresivas (p.ej. mojar la cama, etc)
- Rabietas, necesidad de llamar la atención.
- Alteraciones en los patrones de comida y sueño.
- Quejas somáticas como dolor de cabeza, barriga, etc.
- Negarse a estar con uno de los padres.
- Apatía, introversión, mutismo ante personas nuevas.
- Dificultades para relacionarse, jugar, etc.


